Hasta hace algunos años se consideraba a la menopausia como
el comienzo de la vejez, no sólo porque la mujer perdía su capacidad
reproductiva sino también porque los síntomas característicos repercutían sobre
el temperamento y el estado anímico, produciendo muchas veces desgano y falta
de motivación para continuar con cualquier proyecto de vida. Afortunadamente,
hoy en día el concepto ha variado. La vida humana se prolonga cada vez más y,
gracias a los adelantos científicos, la mujer puede disfrutar de esta etapa de
plenitud intelectual con total tranquilidad.
Una Etapa de Verdaderos Cambios
El 80% de las mujeres, alrededor de los 50 años, presenta
síntomas menopáusicos. Aunque no existen menos de 100 molestias diferentes que
aparecen en esta etapa, las mas frecuentes son: calores y sofocones,
irritabilidad, modificaciones del temperamento, cuadros de melancolía, dolores
articulares y musculares generalizados que pueden desembocar en fatiga o
desgano y también trastornos menstruales (mucha frecuencia o faltas). Cuando se
deja de menstruar comienza lo que se denomina una abstinencia hormonal que en
ocasiones puede desembocar en envejecimiento cutáneo, osteoporosis y trastornos
del sistema circulatorio o coronarios. De ahí la importancia de encarar esta
nueva etapa de la vida con un control médico periódico. Existen otros casos en
los que el equilibrio hormonal, la relación entre estrógenos y progesterona, se
ve afectado seriamente por una menopausia precoz: es decir, en mujeres
aproximadamente de 40 años. Cuando esto ocurre, los síntomas menopáusicos se
aceleran debido a la importante pérdida de estrógenos que se desencadena en el
organismo. Para contrarrestar estos efectos muy desagradables, actualmente se
recurre a la terapia THR (Terapia Hormonal de Reemplazo). Consiste en dar a la
mujer una dosis de estrógenos combinada con otra hormona (progesterona), ambas
sintetizadas químicamente. En general, la administración controlada de estas
hormonas mejora el carácter de la mujer, equilibra sus ansiedades, la energiza,
activa la memoria y permite un mayor descanso nocturno.
Diferentes Tipos de Tratamientos
Antes se trataba el climaterio únicamente por los sofocones
y se recetaban estrógenos y testosterona (un derivado de la hormona masculina),
lo que generaba aumento de peso, cambio del timbre de voz y un aumento
significativo del vello corporal. Felizmente, estos tratamientos son patrimonio
del pasado y ahora han sido reemplazados por otros mucho eficaces. Pero, de
todos modos, como el manejo hormonal es sumamente delicado, ya que una
incorrecta administración puede desembocar en serias consecuencias, es
necesario que la administración esté siempre supervisada por un profesional en
la materia. Aun en aquellos casos en que los productos recetados sean de venta
libre. Aun en aquellos casos en que los productos recetados sean de venta
libre. Los más utilizados por los especialistas, en la actualidad, son los
tratamientos orales, con los cuales se puede tener un mayor control de la
cantidad de hormonas que absorbe el organismo; los locales, cremas y óvulos,
especiales para los casos de sequedad vaginal, y los de orden transdérmico:
parches que se aplican sobre la piel y liberan hormonas que son absorbidas por
la dermis. Si bien estos últimos suelen dar muy buenos resultados, su
administración debe ser bien controlada ya que no se puede precisar exactamente
la cantidad de hormonas que absorbe cada organismo.
La Terapia Hormonal de Reemplazo está contraindicada cuando
existen:
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Trastornos hepáticos o renales
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Antecedentes tromboembólicos
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Enfermedades de la mama y del endometrio
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Hipertensión
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Problemas varicosos
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Diabetes
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Cuando se es fumadora
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Si se ha tenido cáncer ginecológico
Antes de iniciarse en una THR es necesario siempre un control sanguíneo, de colesterol, cardiológico, mamario, un Papanicolau y una colposcopia.