martes, 29 de enero de 2013

CLIMATERIO


Hasta hace algunos años se consideraba a la menopausia como el comienzo de la vejez, no sólo porque la mujer perdía su capacidad reproductiva sino también porque los síntomas característicos repercutían sobre el temperamento y el estado anímico, produciendo muchas veces desgano y falta de motivación para continuar con cualquier proyecto de vida. Afortunadamente, hoy en día el concepto ha variado. La vida humana se prolonga cada vez más y, gracias a los adelantos científicos, la mujer puede disfrutar de esta etapa de plenitud intelectual con total tranquilidad.

Una Etapa de Verdaderos Cambios
El 80% de las mujeres, alrededor de los 50 años, presenta síntomas menopáusicos. Aunque no existen menos de 100 molestias diferentes que aparecen en esta etapa, las mas frecuentes son: calores y sofocones, irritabilidad, modificaciones del temperamento, cuadros de melancolía, dolores articulares y musculares generalizados que pueden desembocar en fatiga o desgano y también trastornos menstruales (mucha frecuencia o faltas). Cuando se deja de menstruar comienza lo que se denomina una abstinencia hormonal que en ocasiones puede desembocar en envejecimiento cutáneo, osteoporosis y trastornos del sistema circulatorio o coronarios. De ahí la importancia de encarar esta nueva etapa de la vida con un control médico periódico. Existen otros casos en los que el equilibrio hormonal, la relación entre estrógenos y progesterona, se ve afectado seriamente por una menopausia precoz: es decir, en mujeres aproximadamente de 40 años. Cuando esto ocurre, los síntomas menopáusicos se aceleran debido a la importante pérdida de estrógenos que se desencadena en el organismo. Para contrarrestar estos efectos muy desagradables, actualmente se recurre a la terapia THR (Terapia Hormonal de Reemplazo). Consiste en dar a la mujer una dosis de estrógenos combinada con otra hormona (progesterona), ambas sintetizadas químicamente. En general, la administración controlada de estas hormonas mejora el carácter de la mujer, equilibra sus ansiedades, la energiza, activa la memoria y permite un mayor descanso nocturno.
Diferentes Tipos de Tratamientos
Antes se trataba el climaterio únicamente por los sofocones y se recetaban estrógenos y testosterona (un derivado de la hormona masculina), lo que generaba aumento de peso, cambio del timbre de voz y un aumento significativo del vello corporal. Felizmente, estos tratamientos son patrimonio del pasado y ahora han sido reemplazados por otros mucho eficaces. Pero, de todos modos, como el manejo hormonal es sumamente delicado, ya que una incorrecta administración puede desembocar en serias consecuencias, es necesario que la administración esté siempre supervisada por un profesional en la materia. Aun en aquellos casos en que los productos recetados sean de venta libre. Aun en aquellos casos en que los productos recetados sean de venta libre. Los más utilizados por los especialistas, en la actualidad, son los tratamientos orales, con los cuales se puede tener un mayor control de la cantidad de hormonas que absorbe el organismo; los locales, cremas y óvulos, especiales para los casos de sequedad vaginal, y los de orden transdérmico: parches que se aplican sobre la piel y liberan hormonas que son absorbidas por la dermis. Si bien estos últimos suelen dar muy buenos resultados, su administración debe ser bien controlada ya que no se puede precisar exactamente la cantidad de hormonas que absorbe cada organismo.
La Terapia Hormonal de Reemplazo está contraindicada cuando existen:
-          Trastornos hepáticos o renales
-          Antecedentes tromboembólicos
-          Enfermedades de la mama y del endometrio
-          Hipertensión
-          Problemas varicosos
-          Diabetes
-          Cuando se es fumadora
-          Si se ha tenido cáncer ginecológico
 
Antes de iniciarse en una THR es necesario siempre un control sanguíneo, de colesterol, cardiológico, mamario, un Papanicolau y una colposcopia.