ersión
y descanso, pero también con riesgos nuevos ante los que debemos tomar
precauciones. Al bajar el nivel de la capa de ozono, cada año los
niveles de radiación UV que llegan a la tierra aumentan. Al estar
demasiados expuestos al sol y al calor, la posibilidad de múltiples
riesgos crece considerablemente.
A cuidarse del sol y el calor
A cuidarse del sol y el calor

- No te expongas al sol en las horas centrales del día (de las 12 a las 4), cuando los rayos solares caen con mayor intensidad.
- Es necesario protegerse también los días nublados porque los rayos pasan a través de las nubes.
- Usa cremas con alto índice de protección solar, aplicándola media hora de salir al sol y renovando con frecuencia su aplicación, durante cualquier actividad al aire libre.
- Usa gafas de calidad que bloqueen el impacto excesivo del sol en los ojos.
- Usa sobreros que protejan la cabeza de la acción directa del sol.
- Usar ropas de fibras naturales y color claro como pantalla de protección preferible.
- Evitá dispositivos para bronceado artificial. Las lámparas y camas solares para fines cosméticos pueden producir efectos irreversibles en la piel.
En el caso de los niños menores de 6 años los dermatólogos aconsejan medidas preventivas como mantenerse en zonas frescas y protegerse con ropa adecuada y sombreros y desaconsejan la exposición del niño al sol y el uso de filtros solares.
Los golpes de calor son otra de las consecuencias de la exposición prolongada al sol o la permanencia en ambientes excesivamente calurosos.
Consisten en una alteración grave de la regulación térmica del organismo lo cual puede dar lugar a un estado de shok y riesgo de muerte. Son una urgencia médica que requiere tratamiento médico cuanto antes.
Para prevenirlo:
- Debe evitarse la permanencia prolongada al sol o en lugares excesivamente calurosos y húmedos.
- Es necesario mantenerse en zonas frescas y sombreadas y beber líquidos en abundancia.
- Los bebés, los niños pequeños y los ancianos son las personas más susceptibles de verse afectadas por las quemaduras o los golpes de calor por lo que su cuidado requiere especial atención.
- También deben tener especial cuidado personas con afecciones cardiacas, circulatorias, respiratorias, renales, cerebrales o diabetes.
- La obesidad, el alcoholismo y la ingesta de drogas o algunos medicamentos son también un factor de riesgo para los golpes de calor.
- Jamás debe dejarse a un niño o una mascota en el interior de un coche, aunque se piense que el calor no es excesivo, ya que por desgracia estas situaciones llevan con altísima frecuencia a la muerte del niño o del animal.
- Antes de subir a un auto estacionado en pleno sol, procurar ventilarlo bien unos minutos abriendo puertas y ventanas para que baje la temperatura de su interior. Es recomendable esperar un poco sobre todo antes de introducir en el a bebés o a personas mayores.