En 2011 la Asamblea General de la ONU designó el 21 de marzo "Día
Mundial del Síndrome de Down". La finalidad radica en aumentar la
conciencia pública sobre la cuestión y recordar la dignidad inherente, la
valía y las valiosas contribuciones de las personas con discapacidad
intelectual como promotores del bienestar y de la diversidad de sus
comunidades, resaltando así la importancia de su autonomía e
independencia individual, en particular la libertad de tomar sus propias
decisiones.
Durante los días anteriores y posteriores, las
organizaciones de Síndrome de Down de todo el mundo organizan y
participan en eventos para concienciar acerca de la existencia y
necesidades que el Síndrome de Down provoca.
Descubierto en 1959
como un desorden de cromosomas, es un tema de actualidad permanente al
afectar de forma muy variada a un amplio rango de personas en todo el
mundo. Se calcula que uno de cada 733 bebés nacen con dicho síndrome.
El acceso adecuado a la atención de la salud, a los programas de
intervención temprana y a la enseñanza inclusiva, así como la
investigación adecuada, son vitales para el crecimiento y el desarrollo
de la persona.